Quisiera poder expresar todo lo que siento, la emoción y gratitud que fue el trabajar a tu lado.
El compartir mis días contigo, el hacerte sonreír.
Se que a veces no es todo perfecto y que a veces hay cosas que no puedes entender. Si te llamé la atención, no fue por estar molesta contigo, si no por cariño, y se que algún día lo entenderás.
Me encantó que me sorprendieras con alguna de tus ocurrencias, y que al llegar al salón, por la mañana, me recibieras con un beso y un lindo abrazo.
Me enseñaste lo que es ser una niña otra vez: sé todas las nuevas canciones para niños y me he vuelto aficionada a tu nueva favorita, ¡TÚ ANGELITO SOY YO! Aprendí a cantar y bailar otra vez y soy una experta en "LA PELUSA” Sé cuántos bloques puedes apilar antes de que tenga que gritar "¡cuidado! mientras se derrumban. Sé que "aunque la plastilina huele bien, no la puedes comer" y "que incluso si tu pelo se dispara para todos lados, las tijeras son para cortar papel". Aprendí lo que significa esconderse en el rincón. Me convertí en la mejor amiga de BEN-10, BARBIE, BUZZ… y, a veces, hasta les pido ayuda y apoyo. Aprendí que los marcadores son mejores que los crayones.
Aprendí cuan divertido es abrazar, dar besos y recostarse en el suelo a escuchar cuentos después del recreo. Aprendí que un beso generalmente es mejor que un apósito y que funciona parte de las veces. También aprendí lo que se siente al ser amada como sólo un niño puede amar y aprendí que es una de las mejores sensaciones del mundo. Aprendí cuan rápido creces y cuan rápido cambias, al igual que la pequeña semilla que sembramos al inicio del año…
Pero lo más importante que aprendí es cuan maravillosos son los niños y cuan especial es cada uno de ustedes para mí. Y aunque probablemente recuerdes de manera muy vaga quién era yo, quiero que sepas que yo siempre te recordaré.
No cabe duda que Soy la más afortunad de todos quienes trabajan: a un médico se le permite traer una vida en un momento mágico. A mí se me permite que esa vida renazca día a día, clase a clase, con nuevas preguntas, ideas que traen nuevas realidades, nuevos amigos. Un arquitecto sabe que si construye con cuidado, su estructura puede permanecer por siglos. Un maestro sabe que si construye con amor y verdad, aquello que construye durará para siempre.
¿Y a quién tengo que agradecer esta maravillosa vida que tengo la suerte de experimentar? A sus papitos que me han concedido el gran honor de confiarme su mayor contribución a la eternidad: sus hijos.
Tengo un pasado rico en sentimientos y recuerdos. Tengo un presente apasionado de aventuras y entretenimiento. Un futuro desafiante que descubrir detrás de cada nuevo rostro que con los ojos dilatados me contempla cada año al entrar seria en el salón de clase, con la primera lección dispuesta: si eres capaz de ver más allá de las apariencias, te espera una aventura maravillosa que vivir en cada día de tu vida.
Soy una maestra…TÚ MAESTRA, y doy gracias a Dios por eso todos los días”.
ATENTAMENTE
MAESTRA. LIC. PEDAG. CLAUDIA ITZEL MORENO MONSIVAIS